De verdad, estoy hasta las narices de la gente que pregunta. Que si me preguntan cosas de las que sé, vale. Que no me pregunten de mil chorradas de las que soy completamente ajenas.

  • ¿Cómo se dice moco en chino?
  • ¿De qué color es el alce campestre?
  • ¿Como es la panza de las ovejas abejas?
  • ¿Qué beneficios aporta el cultivo transgénico?

O volviendo a la tierra preguntas sobre si tal o tal hosting tiene tal función activada, que qué programa hay que usar para exportar nosequé tipo de cosa, que qué modelo de negocio usaría esta página…

Vale, sé muchas cosas pero no absolutamente todas. Y no preguntéis por obviedades pero tampoco recurráis a mi como un adivino de horizontes insospechables. No he llegado a tal nivel de sabiduría que incluye conocer absolutamente todo y luego contarte. Busca, coño.

Se lo dedico a todos los preguntan (¡un beso a los que preguntan!) esperando que sea su recurso… mágico. Otra vez será, lo siento.